Por qué hacer una sesión de fotos familiar cada año.

Por qué hacer una sesión de fotos familiar cada año.

Los niños crecen increíblemente rápido. Cambian sus caras, sus gestos, sus dientes, su forma de reír y hasta la manera en que abrazan. En el día a día puede parecer que todo ocurre lentamente, pero cuando miramos fotografías de hace uno o dos años nos damos cuenta de cuánto han cambiado.

Realizar una sesión de fotos familiar cada año es una hermosa manera de detener por un momento ese paso del tiempo y crear un registro de la historia de nuestra familia.

No se trata solamente de conseguir una linda fotografía para poner en un marco. Se trata de guardar cómo éramos en ese momento: las edades de nuestros hijos, sus personalidades, la relación entre hermanos y esos pequeños detalles cotidianos que con los años adquieren un valor enorme.

Un registro del crecimiento de tus hijos

Durante la infancia, un año puede significar un cambio enorme. Un bebé que apenas se sentaba puede estar corriendo al año siguiente; un niño pequeño comienza el colegio y, casi sin darnos cuenta, se convierte en adolescente.

Una sesión de fotos familiar anual permite registrar todas esas etapas.

Con el paso del tiempo, las fotografías nos ayudan a recordar:

•⁠  ⁠cómo fueron creciendo los niños;
•⁠  ⁠cómo cambiaron sus expresiones y personalidades;
•⁠  ⁠la relación entre hermanos;
•⁠  ⁠cómo fue cambiando y creciendo la familia;
•⁠  ⁠momentos importantes de cada etapa.

Cuando juntas las fotografías de distintos años, comienzas a construir algo mucho más grande que una colección de imágenes: la historia visual de tu familia.

Mamá y papá también tienen que aparecer en los recuerdos

Hoy tenemos miles de fotografías en nuestros teléfonos, pero muchas veces ocurre algo curioso: uno de los padres casi nunca aparece porque es quien está tomando las fotos.

Tenemos cientos de imágenes de los niños jugando, de cumpleaños, vacaciones y momentos cotidianos, pero muchas menos fotografías bonitas en las que esté toda la familia junta.

Una sesión de fotos profesional permite que, por una vez, nadie tenga que preocuparse de sacar la foto.

Mamá, papá y los niños pueden simplemente estar juntos, abrazarse, jugar y disfrutar. Y esas imágenes pueden convertirse en algunas de las fotografías más importantes para los hijos cuando sean mayores.

No es necesario esperar una ocasión especial

Muchas veces pensamos en hacer fotografías profesionales solamente cuando ocurre algo importante: un embarazo, el nacimiento de un bebé, el primer cumpleaños o alguna celebración.

Pero la vida cotidiana también merece ser recordada.

No es necesario esperar un cumpleaños o aniversario para realizar una sesión de fotos familiar. La etapa que están viviendo hoy ya es una razón suficiente.

De hecho, muchas de las fotografías que más valoramos con los años son precisamente aquellas que muestran a nuestra familia tal como era en un momento determinado.

Una experiencia para disfrutar en familia

Una sesión familiar tampoco tiene que sentirse rígida ni estar llena de poses.

Las fotografías más lindas muchas veces aparecen en los momentos espontáneos: una mirada entre mamá y su hijo, hermanos riéndose, un abrazo inesperado o papá jugando con los niños.

El objetivo de una sesión de fotografía familiar profesional es capturar tanto los retratos clásicos que queremos conservar como esas conexiones naturales que hacen única a cada familia.

Así, además de llevarse fotografías, la sesión se convierte en una experiencia compartida.

Fotografías que también forman parte de tu hogar

Vivimos en una época en la que sacamos muchísimas fotos, pero la mayoría termina guardada en el teléfono o en la nube.

Imprimir las fotografías familiares y tenerlas en casa cambia completamente su valor.

Una fotografía enmarcada en el living, en un dormitorio o en un pasillo se transforma en un recuerdo que vemos todos los días y que va acompañando a la familia a medida que pasan los años.

Y cuando vamos reemplazando o sumando fotografías cada cierto tiempo, nuestro hogar también comienza a contar nuestra historia.

Un recuerdo para las futuras generaciones

Quizás esta sea la razón más importante.

Las fotografías familiares que hacemos hoy no son solamente para nosotros.

Con los años se transforman en recuerdos para nuestros hijos y, algún día, incluso para nuestros nietos.

Probablemente todos tenemos alguna fotografía antigua de nuestros padres o abuelos que tiene un valor especial. No necesariamente porque sea una fotografía perfecta, sino porque nos permite volver a ver a las personas que queremos y recordar cómo eran en otra etapa de sus vidas.

Las fotos familiares profesionales que hacemos hoy serán esos recuerdos mañana.

Sesiones de fotos familiares en Santiago

Crear el hábito de realizar una sesión familiar una vez al año permite construir, poco a poco, un registro precioso del crecimiento de los niños y de la historia de la familia.

En Mi Primera Foto realizamos sesiones de fotos familiares en Santiago pensadas para conseguir fotografías naturales, emotivas y atemporales, donde cada integrante de la familia pueda sentirse cómodo y disfrutar de la experiencia.

Porque los niños crecen, las familias cambian y las etapas pasan, pero las fotografías nos permiten volver a ellas una y otra vez.

 

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.